jueves, 9 de abril de 2009

QUÉ PUTAS (PARTE II)


Entre tanto aburrimiento y recorrer cada rato el boliche en cuestión, decidí pensar un ratito en mi vida, en lo bueno y malo (como todo buen borracho), dedicarme de lleno a aquella novela que empecé a escribir hace un buen tiempo y la mantuve en el olvido. Apoyado en el mesón de la barra le seguía metiendo, un vaso, dos, dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis, seis y dos son ocho y ocho dieciseis, ya ni sé por cuantos iba.
Un chiste: “Una niña entra a la tienda de animales y pide un conejito, pone unas monedas en el mostrador. El dependiente se enternece con la chiquilla y le dice: - ¿Quieres un conejito blanco y abrazable o un precioso conejito color café caramelo?. La niña titubea y contesta: - Eh... no sé... ¡pero no creo que a mi víbora le importe!”.

Veo el reloj, son las cinco y media… ay carajo y sigo sólo mientras en la mesa los veo abrazados, intercambiando fluidos salivales y apechugados como si hiciera frío, par de degenerados. Hablo con el barman y me cuenta de su vida, de la fundación del boliche por un tal Lic. Rosales hace un par de meses, lo buena que está la música y de los éxitos de La Banda Lechuga, su última prendida con la mesera que cada que pasa le guiña el ojo, que “la Lorena está de putas” y yo sigo viendo al par de pornográficos en la mesa.

Como ya van a dar las seis, me acerco y le muestro el reloj, él me muestra la chica durmiendo en su hombro (ganaste desgraciado), me quedo callado y vuelta a la barra y los whiskys (¿en cuántos iba?). Medio adormilado por la música, se me acerca el “tigre” con una sonrisa en los labios diciendo “ahora sí, podemos rematar” (la pucha!!! que no era éste el remate?). Agarramos un taxi y “jefe donde usted nos lleve está bien, aquí tiene cincuenta pesos”, terminamos en el tercer anillo interno esquina Virgen de Cotoca. Ya a esas alturas no sé si temblaba por el trago, el frío, lo que entendía mi amigo por “remate” o por el perro que el “maestrito” acaba de arrollar, ni un guau del pobre animal (del perro claro está)

Una casa de lo más normal (con ventanas y puertas) y bueno ¡¡¡qué remate!!!, previo desfile de modelos en traje de baño (y/o ropa interior), unos drinks (sería el trigésimo vasito?) y moneda al aire le digo “cara pierdes, cruz gano” y como estaba ya pa pocas acepta. Salimos como a las nueve de la madrugada, abrazados cantando “viva viva mi San José…” . Me comentó que a (Sofía?, Sonia?) le había invitado a viajar a La Paz, pasaje ida y vuelta, unos generosos viáticos y estadía en su departamento, me mostró un collar, un brassier y una tanga de quien sabe quien, vaya una más a tu colección “tigre” (si mi madre leyera esto).

Por mi lado lo único que saqué fue un buen dolor de cabeza, un tufillo de nostalgia y unas letras aprendidas de Bronco (El Gigante de América).

6 comentarios:

Cris dijo...

Muy bueno el chiste de la niña, un poco retorcido, pero me he reido.

Un abrazo !

Cris

Zully Ellyane dijo...

Grax por tu visita.. estube checando yu blog.. bastante bueno y si que te sabes algunos chistes como el de la nena.. jaja saludos

Asesino dijo...

Cris:
Gracias por la visita... y eso q a esa hora era el chiste más tranquilo q me sé.

Zully:
Tienes muy buen blog... gracias por la visita y el comentario

juan josé dijo...

o te das una vida loca...o tienes mucha imaginación :)

esta bueno

Asesino dijo...

JJ:

Me doy...? tengo...??
jaja... pronto, pronto habrá un asesinato medio público, estate atento

brujita dijo...

asesinoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo